Con tantos edificios y rascacielos,
el sol deja ver su pálido rostro
mas tarde de lo que acostumbra
con temor a ser olvidado por tanto esplendor.
Casi llegada la noche, donde las calles se encienden,
cuando la ciudad empieza a aflorar,
nuestro temeroso amigo se acobarda
y se oculta mas temprano de lo normal.
Estoy hecho y deshecho de mil maneras, pensó
o tal vez estoy volando muy alto.
Dos nunca son suficientes para amar
o eso es lo que inconscientemente pensamos.
Con sumisa tristeza, salió de luto la luna
vestida de un viejo manto negro
llorando bajo un pañuelo de nubes grises
mirando bajo el llanto como se apagaba el sol.

Me sigue encantando lo que escribis, muy bueno!
ResponderEliminarmuchas tenkiu mi unica lectora XD
Eliminarmuy genial che! nos leemos, un beso! :)
ResponderEliminarme gustaron los ultimos 2 parrafos,vas avanzando bolas tristes eeh
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