5/11/13

Bienvenido a casa

Y hoy, cayendo hacia otro pozo sin fondo voy de nuevo, repitiendo el mismo capitulo en la misma oscuridad, sin saber donde esta la luz. Tal vez sea la vida la que está equivocada y yo en lo cierto, aunque parece poco factible, es asi como uno lo siente. Y si no es así: ¿Para que lo sentimos?... No basta con abrir los ojos para romper con esa paradoja de sentirse estancado en la vida, pero cuesta mucho despertar si el sueño es hermoso, aunque viejas secuelas dejan en evidencia que eso no es cierto, como todo lo que digo y estoy por decir. No me creas. No hace falta que me creas, no. Porque si me creyeras, estarias engañandote a ti mismo, a esa persona que dentro tuyo te dice que hacer, de la cual yo... carezco.
Los ladrillos de esta casa se van cayendo uno por uno, como si nada importara, como si no hubiera nadie debajo de ese techo que cada vez se acerca mas y mas a mi cabeza con la sutileza que tiene una estampida enfurecida o asustada de algun peligro inminente, desatandose asi el caos sobre mi cabeza. Aunque eso seria lo justo, lo necesario por... porque... bueno, definitivamente no se, pero creo que es lo justo. La casa sigue desmoronandose, ladrillo a ladrillo, escombro a escombro. El polvo se eleva y comienzo a cegarme entre tanta particula a mi alrededor. Es una niebla que te envuelve sin saber que hacer, sin saber donde mirar, sin saber que decir, sin saber que gritar, porque te ahoga... te asfixia como una soga invisible alrededor de tu cuello. MALDIGO EL DIA EN EL QUE CONSTRUÍ ESTA CASA! Pero maldecir o lamentarse no es lo mio, no lo creo correcto porque no soluciona nada, no reconstruirán las paredes ni juntaran los ladrillos, no sirve de nada sucumbir ante el primer sentimiento que vuela por el aire, sino solo seriamos organismos que se guían por impulsos y no por la mente. Esa mente que nos regalaron por algo, un regalo de la vida, un obsequio eterno, o mejor dicho mortal ya que soy yo el que esta bajo este debil pero aun pesado techo, no vos. Algunos me dicen que mi corazon es una piedra, y tienen razón, no se equivocan para nada. Pero aun así, la cabeza es la debilidad de todo hombre. Uno puede desarrollar su cuerpo para fortalecerse, pero como le paso a Goliat: la mas pequeña piedra puede penetrar la cabeza de cualquier persona, ya sea fisica o psicologicamente hablando, no importan esas diferencias, siempre y cuando uno sepa donde golpear. Pareciera que me fui de tema pero no es asi, porque aun sigo atrapado entre tanto escombro y fuego, mucho fuego... Fuego que antes no estaba, pero ahora está, porque soy piromano... ¿No lo sabias? O mejor dicho: ¿Debia decirtelo? Si total, no estas conmigo bajo este techo, que aun asi, intentando caer sobre mi, me proteje de la torrencial tormenta que se esta desatando fuera. Esa cruel lluvia que inunda los corazones debiles de aquellos que no saben como vivir. Esas lagrimas que caen desde el cielo hacen mas pesado a mi techo, pero aunque sea intentan apagar todo aquello que arde a mi alrededor. Todo lo malo tiene algo bueno, otras oportunidades pueden llegar. Y tanto el calido fuego como la fria lluvia no ayudan a levantar este cielo razo que... ante mucho pesar... esta aplastando mi cabeza.