(Despues de no escribir por mucho tiempo, decidi hacerlo en el laburo.. llovia y estaba solo en la oscuridad escuchando musica clasica.. como para que tengan una idea de la situación)
Mientras una dulce lluvia se avergüenza de caer,
cae la tinta negra sobre mi papel.
Espero a que alguien abra la puerta
que siempre estuvo abierta para aquellos
que no saben, ni sabrán que hay del otro lado.
Suenan las partituras
de vaya a saber que compositor
que permiten bailar un papel con las olas del mar.
Un papel que esta perdido y jamas volverá
como un mensaje en una botella
naufragando en el oceano, a la deriva.
Sabe bien que la respuesta esta en su interior
pero se necesita a alguien con el valor
o mejor dicho: el amor suficiente
para destapar los secretos que dentro esconde.
Resulta una pena dejar las buenas cosas ir
y mas aun perdido en una isla, solo, esperando
Es un hecho el que todos busquemos la felicidad.
Pero... ¿Que pasa cuando no tenes con quien compartirla?
No te corresponde, te obligas a dar un paso al costado
y volves a la sombra de donde saliste.
Allí, miras alrededor y pensas: estoy rodeado de nada.
Cuando en verdad estas rodeado de todo, excepto de lluvia.
Tal vez no llueve, porque no tiene que llover
o simplemente el cielo se canso de llorar.
Bajo el manto oscuro de la noche,
la lluvia se vuelve mas hermosa porque no se vé,
se siente como una melodia,
como la musica de aquel compositor
que aun suena en esta oscuridad.
Un relampago deja ver tu alrededor,
como un pedazo de tus recuerdos
un instante que creias haber olvidado,
pero que siempre estuvo ahí.
Cuando el sol abra las nubes, dejará relucir
los destellos de aquella botella.
A lo lejos la podras ver en medio del profundo mar, acercandose.
Se acerca bailando con las olas hacia la costa del silencio,
donde se volverá a escuchar a la lluvia, esa dulce melodia
como una cancion de cuna, una humilde respuesta
a ese mensaje a la deriva que envié yo.
Solo así sabré, en esta isla rodeada de soledad
que la proxima vez que el cielo llore será de felicidad.
